27 mar 2019
ESTA ES LA CARATULA CLASSICA DEL MES 03/19/19
trovadorescas y de la bohemia pueblerina. Fue en esas faenas donde le conoció Joaquin Maxwell, quien le invitó a viajar a la ciudad capital para conocer a Johnny Ventura. Es entonces cuando, al retirarse Fausto Rey del Combo Show de Ventura, el apodado Kinder y a quien más tarde se conocería como Anthony Ríos, comenzó a ser conocido por el público dominicano. Eran los primeros años de la década del setenta. Su primer disco grabado junto a la prestigiosa agrupación llevo el titulo de El sentimental y le convirtió de inmediato en uno de los cantantes más
populares del país. La firma disquera KUBANEY lo contrató como artista exclusivo por un término de 10 años, tiempo durante el cual el artista grabó diez discos de larga duración en diferentes ciudades de América. Anthony Ríos se retiró del Combo Show para formar, junto a Luis Marti, la orquesta El Sonido Original, con la que grabó dos LP como solista para la Alga Records, y fue entonces que le
absorvió el mundo de la televisión, al que dedicaría gran parte de su tiempo. En 1993 produjo su álbum número diecinueve, titulado Boleros como ayer, con el cual pasó a formar parte del sello disquero Juan & Nelson Records. En 1996 grabó con KUBANEY su disco número veinte, titulado En bachatas y debutó en el cine, al participar en la pelicula dominicana Nueva Yol III. En 1998 produjo su LP número veintiuno para la BY… P Publishing Y/O Montaño Records, que fue titulado El gran homenaje a Odilio (El Jibarito
Lares). Como compositor se ha destacado Anthony Ríos por ser autor de casi todos los temas que ha cantado, muchos de los cuales han dado la vuelta al mundo en su propia voz y en la de otros afamados vocalistas, como Sophy, Lisette Álvarez, Yolandita Monge, Fernando Allende y Pastor López, entre otros. Para la televisión dominicana ha hecho el programa humorístico El Show de Luisito y
Anthony, El Show de Mediadía y Cuentos y Cantas. Los hits de esta producion son, Pudiera Ser, En La Oscuridad, Viejo Amigo, Estoy A Tu Orden, Hoy Daria Yo La Vida, Y Cualquiera at 9:39 AM No comments: Email This BlogThis! Share to Twitter Share to Facebook Share to Pinterest
26 feb 2019
ESTA ES LA CARATULA CLASSICA DEL MES DEL 02/19/19
Ray Sepúlveda “Salsabor” nació en Brooklyn, USA un 01 de Febrero. Reconocido y exitoso Sonero de la llamada Salsa Balada. Se inicia en Puerto Rico con las Orquestas “La Justicia” y “La Dictadura” donde compartió con Frankie Ruiz, retorna a New York trabajando con “Orquesta Sociedad 76” y “Salsa con Clase” para luego convertirse en pieza del Sello RMM.
Sepúlveda se crió en Brooklyn y el Bronx , donde su padre, Ramón Sepúlveda, cantaba boleroscon su grupo Trío Los Románticos. Si desea pedir que era un adolescente, su familia se trasladó a Puerto Rico, donde Sepúlveda cantó con grupos locales en Mayagüez , incluyendo Orquesta La Justicia y La Orquestra Dictadora con Frankie Ruiz .
En 1977 regresó a Nueva York y grabó con la Orquesta Sociedad 76 con Johnny Zamot y fue parte de esa banda por cuatro años y grabó tres discos. A principios de 1983 trabajó con Adalberto Santiago . Dejó la música desde 1984 hasta mediados de 1988, cuando él y Zamot formó el grupo de Johnny & Ray. Su primer álbum, Salsa Con Clase , contó con los éxitos “Mascarada” y “Margarita”. El segundo álbum de Johnny & Ray incluía el single “Bandolera” golpeado.
Carrera en solitario de Sepúlveda se inició en 1991 con el álbum Un Poquito Mas , producido por Sergio George para Sony / Registros RMM . En 1993 Con Sabor alcanzó los Latin Billboardgráficos. En 1994 Llegaste Tú , producida por Julito Alvarado y grabado en Puerto Rico de 1997 de todo un poco , producido por Rick Gonzalez y regresó en 1999 con otro single, “Eres” en un álbum titulado ¡Salsabor! Este álbum fue producido en Puerto Rico por Luis García.
26 ene 2019
ESTA ES LA CARATULA CLASSICA DEL MES 01/19/2019
Esta es la primera producion de Cesar Flores de San Francisco De Macoris.
Con el sello Prime Records de Puerto Rico. Contiene arreglos de Elvis Garcia(Trompetista de Conjunto Quisqueya, HenryJimenez(HomeBoys),Ramon Orlando, Juan Valdez(Pianista de Aramis Camilo Y Sergio Vargas, Y Bertico Sosa(Pianista). El primer sencillo que salio es Entregate(Luis Miguel) y la siguente tema sonar en la radio fue Quiero Verla.
Me Acuerdo en eso años La Mega de Nueva York tenia un programa de una hora que se ponian cualquier tema que uno pedia ( MERERENGUES HITS DE SANTO DOMINGO PA NEW YORK) dirigida por
Reymond Reynoso(El Boy From Bonao). La mayoria de la gente pedian ese tema Quiero Verla.
29 dic 2018
ESTA ES LA CARATULA CLASSICA DEL MES 12/19/2018
Billo's Caracas Boys es una orquesta musical venezolana fundada por Billo Frómeta en 1940, la cual dirigió hasta su muerte en 1988. La influencia primordial del la orquesta, desde sus comienzos, fue la música caribeña, sobre todo la música caraqueña, costeña colombiana y la música cubana, y armaron un repertorio compuesto por porros, guarachas, boleros y merengue dominicano y merengue caraqueño que luego les daría un gran éxito en Venezuela, Colombia, en otros países del Caribe y en las Islas Canarias.
En RCR la orquesta fue protagonista del programa musical más famoso de la radio venezolana "A gozar muchachos", y también de "Fiesta fabulosa", ambos con la animación de Marco Antonio Lacavalerie.
La orquesta llegó a Venezuela proveniente de República Dominicana con el nombre de Santo Domingo Jazz Band, dirigida por Luis Maria Frómeta a tocar en el Roof Garden, único local bailable de prestigio de Caracas. Los dueños del lugar, los hermanos Sabal, decidieron cambiarle el nombre a la orquesta por el de Billo's Happy Boys. En 1939 Billo se enfermó de Tifus y la orquesta se disolvió.
Luego de su recuperación, el 31 de agosto de 1940 nace la orquesta Billo's Caracas Boys, considerada la orquesta más famosa de Venezuela
28 nov 2018
ESTA ES LA CARATULA CLASSICA DEL MES 11/19/2018
ISMAEL MIRANDA- Mostrando desde pequeño interés por la música, a los 11 años formó parte de grupos de cantantes llamados The 4 J's y Little Jr. and the Class Mates. Participó
con ellos en varias actividades, incluyendo una de las primeras ediciones del espectáculo que celebraba Jerry Lewis para la Distrofia Muscular, en Palm Gardens. En su continuo interés por la música, sobre todo el género afroantillano, formó parte del sexteto Pipo y su Combo y del grupo
Andy Harlow y su Sexteto. En el mismo cantó y tocó conga. En 1967, hizo su primera grabación discográfica con Joey Pastrana titulada Let's Ball. En ésta, el entonces adolescente Ismael se anotó su primer éxito radiofónico, con "Rumbón melón".
Dada la buena impresión que causó sus actuaciones con Andy Harlow, el hermano de este, Larry Harlow, llamado el Judío
Maravilloso, decidió reclutarlo para su orquesta. Ismael Miranda inició su ciclo de grabaciones con el álbum El exigente. Convencido del potencial del joven cantante, en 1968, Larry lanzó una nueva producción titulada Orquesta Harlow presenta a Ismael Miranda. A renglón seguido, los aciertos se repitieron con las
grabaciones Electric Harlow, Tribute to Arsenio Rodríguez, Harlow's Harem, Abran paso y Oportunidad. Con Larry Harlow, Ismael incursionó también en el campo de la composición, compartiendo créditos con éste en los temas «La revolución», «Guasasa»,
«Arsenio», «El malecón» y «Lamento cubano», entre otros. A la edad de 18 años se integra en el grupo Fania All Stars, convirtiéndose en el cantante más joven de los que componían este grupo. Muchos preguntan de donde salió el apodo «El Niño Bonito» y mucha gente creyó que fue por ser el mas joven del grupo pero no, fue cuando empecé con la Fania, un dia llegué tarde a un ensayo y Johnny Pacheco me dijo: «¡Qué bonito, ¿eh?!» y esa noche me presentó como «El Niño Bonito».
Ismael Miranda En pleno auge de la salsa, Ismael irrumpió con fuerza espectacular en la radio, en 1973, al lanzar al mercado los álbumes Así se compone un son y Ahora sí. Este disco, editado por el sello Fania, marcó el inicio del cantante con su propia agrupación, la Orquesta Revelación. Con ellos tomó por asalto la cuenca del Caribe, así como los mercados latinos de los Estados Unidos y Europa. Posteriormente su carrera le dio innumerables aciertos en la música. Temas como «La cama vacía», «La copa rota», «Borinquen tiene montuno», «Como mi pueblo», «No me digan que es muy tarde» y «Las cuarentas» le ganaron amplia difusión en cadenas de radio. En la composición también se anotó éxitos como «Señor sereno», «Abran paso», «Así se compone un son», «Lupe, Lupe» y «Pa' bravo: yo», esta última popularizada por el sonero cubano Justo Betancourt.
con ellos en varias actividades, incluyendo una de las primeras ediciones del espectáculo que celebraba Jerry Lewis para la Distrofia Muscular, en Palm Gardens. En su continuo interés por la música, sobre todo el género afroantillano, formó parte del sexteto Pipo y su Combo y del grupo
Andy Harlow y su Sexteto. En el mismo cantó y tocó conga. En 1967, hizo su primera grabación discográfica con Joey Pastrana titulada Let's Ball. En ésta, el entonces adolescente Ismael se anotó su primer éxito radiofónico, con "Rumbón melón".
Dada la buena impresión que causó sus actuaciones con Andy Harlow, el hermano de este, Larry Harlow, llamado el JudíoMaravilloso, decidió reclutarlo para su orquesta. Ismael Miranda inició su ciclo de grabaciones con el álbum El exigente. Convencido del potencial del joven cantante, en 1968, Larry lanzó una nueva producción titulada Orquesta Harlow presenta a Ismael Miranda. A renglón seguido, los aciertos se repitieron con las
grabaciones Electric Harlow, Tribute to Arsenio Rodríguez, Harlow's Harem, Abran paso y Oportunidad. Con Larry Harlow, Ismael incursionó también en el campo de la composición, compartiendo créditos con éste en los temas «La revolución», «Guasasa»,
«Arsenio», «El malecón» y «Lamento cubano», entre otros. A la edad de 18 años se integra en el grupo Fania All Stars, convirtiéndose en el cantante más joven de los que componían este grupo. Muchos preguntan de donde salió el apodo «El Niño Bonito» y mucha gente creyó que fue por ser el mas joven del grupo pero no, fue cuando empecé con la Fania, un dia llegué tarde a un ensayo y Johnny Pacheco me dijo: «¡Qué bonito, ¿eh?!» y esa noche me presentó como «El Niño Bonito».
Ismael Miranda En pleno auge de la salsa, Ismael irrumpió con fuerza espectacular en la radio, en 1973, al lanzar al mercado los álbumes Así se compone un son y Ahora sí. Este disco, editado por el sello Fania, marcó el inicio del cantante con su propia agrupación, la Orquesta Revelación. Con ellos tomó por asalto la cuenca del Caribe, así como los mercados latinos de los Estados Unidos y Europa. Posteriormente su carrera le dio innumerables aciertos en la música. Temas como «La cama vacía», «La copa rota», «Borinquen tiene montuno», «Como mi pueblo», «No me digan que es muy tarde» y «Las cuarentas» le ganaron amplia difusión en cadenas de radio. En la composición también se anotó éxitos como «Señor sereno», «Abran paso», «Así se compone un son», «Lupe, Lupe» y «Pa' bravo: yo», esta última popularizada por el sonero cubano Justo Betancourt.
27 oct 2018
ESTA ES LA CARATULA CLASSICA DEL MES 10/19/2018
TONY MEDRANO...
Nacido el 3 de noviembre del año 1964, desde muy temprana edad enseñó aptitudes artísticas, dando sus primeros pasos en actos culturales de la escuela primaria en su ciudad natal Baní,
Provincia Peravia, luego pasa a formar parte de varios grupos locales de merengue y se le presenta la oportunidad de
hacer su primera grabación titulada “Entre Espumas” con la Orquesta Armonía, tema que le sirvió deplataforma para integrarse a otras bandas merengueras, pero en la capital de la Republica, Santo Domingo. Formó parte de la
orquesta del maestro Víctor Waill, con quien graba el tema “El Sacrificio” dicha orquesta le aporta vasta
experiencia y capta la admiración del maestro Waill, luego pasa a formar parte de la Orquesta Liberación de Alex Bueno, en donde su talento se desarrolló aun mas, después pasa a formar parte en la orquesta de July Mateo
(Rasputin), con quien se le da la gran oportunidad de grabar uno de los temas mas exitosos en la historia de la música en la Republica Dominicana, titulado “VIEJO AñO”, luego de toda esa experiencia acumulada y bajo el sello Karen Records , Bienvenido Rodríguez le graba su primera producción musical, titulada
TONY MEDRANO y LOS HIJOS DEL REY”, ahí se popularizaron, temas como: Tu Carcel, No me Hablen de Ella, Bamboleo, entre otros, Esta es su primera producion con su priopia orquesta. En los Estado Unidos estaba firmado con un sello de Venezuela llamado Sonotone, y en la
Republica Dominicana esta firmado por R.R. Records. Los arreglos de esta producion son por Sonny Ovalles(Pianista de Wilfrido Vargas, Jaime Querol(Bajista de Wilfrido Vargas), Juan Valdez ( Pianista de Aramis Camilo y Sergio Vargas) y Gury Abreu. El primer sencillo salio para los finales de Agusto en 1990(La Jiguera). Los hits de esta producion son La Jiguera, Papa Dios, Dieta De Amor, Yo Te Amo-en salsa (Sandro). A mi gustaron todos hastas los boleros de Jose Manuel Calderon. Esta
producion vale la pena tenerlo!!!! luego pasa a formar A partir de todo ese camino recorrido también realizó temas exitosos como: Amor Libre, Deja que Salga la Luna, Chica de mi Barrio, etc. Ahora en una etapa especial en su carrera se encuentra produciendo, trabajando y componiendo canciones, como también formando parte de un gran proyecto musical titulado “Boleros
Inolvidables”, bajo la dirección del maestro Rafael La Basta, acompañado de una Big-Band, que consta de 25 músicos en escena. Su talento, su versatibilidad para interpretar varios géneros y sobre todo su voz melodiosa, sumada a su humildad lo acreditan como uno de los mejores exponentes de nuestra musica.
hacer su primera grabación titulada “Entre Espumas” con la Orquesta Armonía, tema que le sirvió deplataforma para integrarse a otras bandas merengueras, pero en la capital de la Republica, Santo Domingo. Formó parte de la
orquesta del maestro Víctor Waill, con quien graba el tema “El Sacrificio” dicha orquesta le aporta vasta
(Rasputin), con quien se le da la gran oportunidad de grabar uno de los temas mas exitosos en la historia de la música en la Republica Dominicana, titulado “VIEJO AñO”, luego de toda esa experiencia acumulada y bajo el sello Karen Records , Bienvenido Rodríguez le graba su primera producción musical, titulada
TONY MEDRANO y LOS HIJOS DEL REY”, ahí se popularizaron, temas como: Tu Carcel, No me Hablen de Ella, Bamboleo, entre otros, Esta es su primera producion con su priopia orquesta. En los Estado Unidos estaba firmado con un sello de Venezuela llamado Sonotone, y en la
Republica Dominicana esta firmado por R.R. Records. Los arreglos de esta producion son por Sonny Ovalles(Pianista de Wilfrido Vargas, Jaime Querol(Bajista de Wilfrido Vargas), Juan Valdez ( Pianista de Aramis Camilo y Sergio Vargas) y Gury Abreu. El primer sencillo salio para los finales de Agusto en 1990(La Jiguera). Los hits de esta producion son La Jiguera, Papa Dios, Dieta De Amor, Yo Te Amo-en salsa (Sandro). A mi gustaron todos hastas los boleros de Jose Manuel Calderon. Esta
producion vale la pena tenerlo!!!! luego pasa a formar A partir de todo ese camino recorrido también realizó temas exitosos como: Amor Libre, Deja que Salga la Luna, Chica de mi Barrio, etc. Ahora en una etapa especial en su carrera se encuentra produciendo, trabajando y componiendo canciones, como también formando parte de un gran proyecto musical titulado “Boleros
Inolvidables”, bajo la dirección del maestro Rafael La Basta, acompañado de una Big-Band, que consta de 25 músicos en escena. Su talento, su versatibilidad para interpretar varios géneros y sobre todo su voz melodiosa, sumada a su humildad lo acreditan como uno de los mejores exponentes de nuestra musica.
1 oct 2018
ESTA ES LA CARATULA CLASSICA DEL MES 09/19/2018
Celia Cruz
(La Habana, 1924 - Fort Lee, Estados Unidos, 2003) Cantante cubana, una de las más grandes intérpretes de música latina del siglo XX. Ya en la década de 1950 cobró popularidad como vocalista de La Sonora Matancera, una de las orquestas punteras de la Cuba de Batista; el advenimiento de la revolución cubana (1959) forzó su exilio a los Estados Unidos, donde se vinculó a los artistas latinos de Fania All-Stars e inició su carrera en solitario.
A lo largo de más de medio siglo de trayectoria artística, la indiscutible Reina de la Salsa grabó alrededor de setenta álbumes y ochocientas canciones, cosechó veintitrés discos de oro y recibió cinco premios Grammy. Mucho más relevantes, sin embargo, fueron las innumerables giras y conciertos que prodigó por incontables países y que hicieron de ella la embajadora mundial de la música cubana. Ciertamente, Celia Cruz será siempre recordada por aquellas sensacionales actuaciones en directo en las que desplegaba todo el magnetismo de su voz y de su arrolladora personalidad; conciertos en los que era imposible no bailar y no sentirse contagiado de su inagotable vitalidad y alegría.
Biografía
Celia Caridad Cruz Alfonso nació en el barrio de Santos Suárez de La Habana el 21 de octubre de 1924, si bien algunas fuentes señalan su nacimiento cuatro años antes, y otras en 1925, datos todos ellos de difícil comprobación dada la persistente negativa de la estrella a confesar su edad. Segunda hija de un fogonero de los ferrocarriles, Simón Cruz, y del ama de casa Catalina Alfonso, Celia Cruz compartió su infancia con sus tres hermanos (Dolores, Gladys y Barbarito) y once primos, y sus quehaceres incluían arrullar con canciones de cuna a los más pequeños; así empezó a cantar.
Su madre, que tenía una voz espléndida, supo reconocer en ella la herencia de ese don cuando, con once o doce años, la niña cantó para un turista que, encantado con la interpretación, le compró un par de zapatos. Con otras canciones y nuevos forasteros, la pequeña Celia calzó a todos los niños de la casa. Después se dedicó a observar los bailes y las orquestas a través de las ventanas de los cafés cantantes, y no veía la hora de saltar al interior.
Sin embargo, sólo su madre aprobaba esa afición; su padre quería que fuese maestra, y Celia, no sin pesar, intentó satisfacerle y estudiar magisterio. Pero pudo más el corazón: cuando estaba a punto de terminar la carrera, la abandonó para ingresar en el Conservatorio Nacional de Música. Ya por entonces cantaba y bailaba en las corralas habaneras y participaba en programas radiofónicos para aficionados, como La Hora del Té o La Corte Suprema del Aire, en los que obtenía primeros premios tales como un pastel o una cadena de plata, hasta que por su interpretación del tango Nostalgias recibió un pago de quince dólares en Radio García Cerrá.
Más tarde cantó en las orquestas Gloria Matancera y Sonora Caracas y formó parte del espectáculo Las mulatas de fuego, que recorrió Venezuela y México. En 1950, cuando ya había intervenido en varias emisoras, pasó a integrar el elenco del célebre cabaret Tropicana, donde la descubrió el director de La Sonora Matancera, el guitarrista Rogelio Martínez, y la contrató para reemplazar a Myrta Silva, la solista oficial de la orquesta. Con más de dos décadas de trayectoria a sus espaldas, La Sonora Matancera era por entonces una orquesta popular, bien conocida por su predilección por los ritmos negros y los sones de trompeta; con la incorporación como primera vocalista de Celia Cruz, que acabaría siendo el alma del grupo, la orquesta viviría su edad de oro.
La Sonora Matancera
A lo largo de los años cincuenta, Celia Cruz y La Sonora Matancera brillaron en la Cuba de Pío Leyva, Tito Gómez y Barbarito Díez; del irrepetible Benny Moré, del dúo Los Compadres, con Compay Primo (Lorenzo Hierrezuelo) y Compay Segundo; la Cuba de Chico O’Farril y su Sun sun babae, la Cuba de La conga de los Havana Cuban Boys, la de Miguel Matamoros con su Mamá, yo quiero saber de dónde son los cantantes, la de Miguelito Valdés con su Babalú... Celia Cruz aportó su Cao Cao Maní Picao, que se convirtió en un éxito, y otro tema posterior, Burundanga, la llevó a Nueva York en abril de 1957 para recoger su primer disco de oro. Se había ganado ya varios de los apodos y títulos con que quisieron distinguirla: fue la Reina Rumba, la Guarachera de Oriente y, desde las primeras giras por México, Argentina, Venezuela o Colombia, la Guarachera de Cuba.
Era, en definitiva, la Cuba corrupta y bullanguera de los años cincuenta, sometida a la servil dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958). El 1 de enero de 1959, el dictador se vio obligado a refugiarse en la República Dominicana ante el triunfo de la revolución liderada por Fidel Castro y el Che Guevara, y la orquesta tuvo que andar otros caminos. Aunque el mismo Fidel figuraba entre los admiradores de la cantante, Celia Cruz soportaba mal que le dijeran qué y dónde tenía que cantar. El 15 de julio de 1960, La Sonora Matancera en pleno consiguió el permiso para presentarse en México, y una vez allí, en parte impulsada por el grave deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, decidió no regresar.
Después de un año de aplausos en la capital azteca, Celia Cruz se establecía en Estados Unidos y sellaba su primer compromiso para actuar en el Palladium de Hollywood. Si bien declaró en aquellos días «he abandonado todo lo que más quería porque intuí enseguida que Fidel Castro quería implantar una dictadura comunista», su furibunda militancia anticastrista cristalizó después, a partir del 7 de abril de 1962, cuando supo de la muerte de su madre y no pudo entrar en la isla para asistir al entierro. Llegó a confesar incluso que estaba dispuesta a inmolarse haciendo estallar una bomba si con ello hacía desaparecer «al Comandante».
Tres meses después, el 14 de julio de 1962, Celia Cruz se casó con el primer trompetista de la orquesta, Pedro Knight, quien a partir de 1965, año en que ambos dejaron La Sonora Matancera, se convirtió en su representante. Celia Cruz inició su trayectoria como solista junto al percusionista Tito Puente, con el que grabó ocho álbumes. Los jóvenes hispanos de Nueva York la descubrieron en 1973 en el Carnegie Hall, cuando integraba el elenco de la «salsópera» Hommy, de Larry Harlow.
La Reina de la Salsa
Posteriormente participó en un legendario concierto grabado en vivo en el Yanquee Stadium con Fania All-Stars, un conjunto formado por líderes de grupos latinos (así llamados porque grababan para el sello Fania) que darían el impulso definitivo a un género musical que había venido gestándose en los últimos años: la salsa. La cantante cubana era ya una celebridad internacional cuando en 1974 grabó con el flautista dominicano Johnny Pacheco el disco Celia & Johnny, considerado el primer clásico del género.
Desde entonces, el éxito fue la constante de los centenares de conciertos coreados por un público entregado al grito de su Bemba colorá. Esa voz electrizante, su alegría contagiosa y el llamativo vestuario fueron pronto una bandera de identidad de los inmigrantes. Ella, a su vez, terminó por asumir el rol de estandarte del anticastrismo. Como tal, Celia Cruz quiso dejar su impronta también en el cine, y participó como actriz -ya lo había hecho varias veces como cantante- en Los reyes del mambo (1992) y Cuando salí de Cuba (1995), porque ambas películas reflejaban historias de los primeros exiliados cubanos, en parte cercanas a su propia biografía.
«¡Azúcar!» era su potente grito infeccioso, la contraseña de apertura y cierre de sus conciertos y la clave para hacerse entender en todo el mundo. Difícilmente alguien ha bailado más y ha hecho bailar más que esta cubana de sonrisa vivaz y persistente que conquistó adeptos de todas las latitudes a lo largo de más de cincuenta años de triunfante trayectoria. Cantante de guarachas, danzones, sones y rumbas en sus comienzos, Celia Cruz siempre estuvo abierta a nuevas experiencias que la llevaron a abordar otros ritmos y a unirse a proyectos en principio arriesgados para una artista consagrada.
De este modo, no solamente se erigió en la imagen distintiva de la salsa con orquestas como las de Tito Puente, Willie Colón, Ray Barretto o Johnny Pacheco, sino que también llegó a cantar incluso rock o tango, y a unir su poderosa voz a la de intérpretes tan dispares como el británico David Byrne, el rumbero gitano Azuquita, el grupo argentino Los Fabulosos Cadillacs, los españoles Jarabe de Palo y el rapero haitiano Wyclef Jean, además de improvisar duetos con sus amigas Lola Flores y Gloria Estefan, con damas del soul como las estadounidenses Dionne Warwick o Patti LaBelle, y con el rey de la canción ranchera, el mexicano Vicente Fernández.
Enfundada en sus fastuosos y extravagantes vestidos, tocada con pelucas imposibles y encaramada sobre esos zapatos únicos de alto tacón inexistente, Celia Cruz conservó hasta el último momento una vitalidad insólita. Feliz con su flamante Grammy al mejor álbum de salsa por La negra tiene tumbao (2001), en el verano de 2002 celebró el cuadragésimo aniversario de su boda con Pedro Knight con una fiesta que le organizó la cantante Lolita Flores en Madrid.
En noviembre, durante un concierto en el Hipódromo de las Américas de la capital mexicana, empezó a perder el control del habla. Al regresar a Estados Unidos se sometió a la extirpación de un tumor cerebral; desgraciadamente, la enfermedad no tenía remedio. Con el ruego expreso de que no se viera en ello una despedida, el 13 de marzo de 2003 apareció por última vez en público en el homenaje que la comunidad latina le tributó en el teatro Jackie Gleason de Miami. Por esos días, entre febrero y marzo, grabó un último disco que no llegaría a ver editado: Regalo del alma.
Se sentía optimista y con fuerzas, pero su dolencia pudo más que su portentosa energía: el 16 de julio de 2003 falleció en su casa en Fort Lee (Nueva Jersey), a los setenta y ocho años de edad. Miles de compatriotas desfilaron ante sus restos primero en Miami y luego en Nueva York, donde recibió sepultura. También los cubanos de la isla, pese a la prohibición oficial que había pesado sobre su música durante más de cuarenta años, lamentaron la desaparición de la más grande embajadora musical de Cuba. Pocos días después de su fallecimiento fue homenajeada por sus compañeros de profesión en la gala de entrega de los Grammy latinos.
(La Habana, 1924 - Fort Lee, Estados Unidos, 2003) Cantante cubana, una de las más grandes intérpretes de música latina del siglo XX. Ya en la década de 1950 cobró popularidad como vocalista de La Sonora Matancera, una de las orquestas punteras de la Cuba de Batista; el advenimiento de la revolución cubana (1959) forzó su exilio a los Estados Unidos, donde se vinculó a los artistas latinos de Fania All-Stars e inició su carrera en solitario.
A lo largo de más de medio siglo de trayectoria artística, la indiscutible Reina de la Salsa grabó alrededor de setenta álbumes y ochocientas canciones, cosechó veintitrés discos de oro y recibió cinco premios Grammy. Mucho más relevantes, sin embargo, fueron las innumerables giras y conciertos que prodigó por incontables países y que hicieron de ella la embajadora mundial de la música cubana. Ciertamente, Celia Cruz será siempre recordada por aquellas sensacionales actuaciones en directo en las que desplegaba todo el magnetismo de su voz y de su arrolladora personalidad; conciertos en los que era imposible no bailar y no sentirse contagiado de su inagotable vitalidad y alegría.Biografía
Celia Caridad Cruz Alfonso nació en el barrio de Santos Suárez de La Habana el 21 de octubre de 1924, si bien algunas fuentes señalan su nacimiento cuatro años antes, y otras en 1925, datos todos ellos de difícil comprobación dada la persistente negativa de la estrella a confesar su edad. Segunda hija de un fogonero de los ferrocarriles, Simón Cruz, y del ama de casa Catalina Alfonso, Celia Cruz compartió su infancia con sus tres hermanos (Dolores, Gladys y Barbarito) y once primos, y sus quehaceres incluían arrullar con canciones de cuna a los más pequeños; así empezó a cantar.
Su madre, que tenía una voz espléndida, supo reconocer en ella la herencia de ese don cuando, con once o doce años, la niña cantó para un turista que, encantado con la interpretación, le compró un par de zapatos. Con otras canciones y nuevos forasteros, la pequeña Celia calzó a todos los niños de la casa. Después se dedicó a observar los bailes y las orquestas a través de las ventanas de los cafés cantantes, y no veía la hora de saltar al interior.
Sin embargo, sólo su madre aprobaba esa afición; su padre quería que fuese maestra, y Celia, no sin pesar, intentó satisfacerle y estudiar magisterio. Pero pudo más el corazón: cuando estaba a punto de terminar la carrera, la abandonó para ingresar en el Conservatorio Nacional de Música. Ya por entonces cantaba y bailaba en las corralas habaneras y participaba en programas radiofónicos para aficionados, como La Hora del Té o La Corte Suprema del Aire, en los que obtenía primeros premios tales como un pastel o una cadena de plata, hasta que por su interpretación del tango Nostalgias recibió un pago de quince dólares en Radio García Cerrá.
Más tarde cantó en las orquestas Gloria Matancera y Sonora Caracas y formó parte del espectáculo Las mulatas de fuego, que recorrió Venezuela y México. En 1950, cuando ya había intervenido en varias emisoras, pasó a integrar el elenco del célebre cabaret Tropicana, donde la descubrió el director de La Sonora Matancera, el guitarrista Rogelio Martínez, y la contrató para reemplazar a Myrta Silva, la solista oficial de la orquesta. Con más de dos décadas de trayectoria a sus espaldas, La Sonora Matancera era por entonces una orquesta popular, bien conocida por su predilección por los ritmos negros y los sones de trompeta; con la incorporación como primera vocalista de Celia Cruz, que acabaría siendo el alma del grupo, la orquesta viviría su edad de oro.
La Sonora Matancera
A lo largo de los años cincuenta, Celia Cruz y La Sonora Matancera brillaron en la Cuba de Pío Leyva, Tito Gómez y Barbarito Díez; del irrepetible Benny Moré, del dúo Los Compadres, con Compay Primo (Lorenzo Hierrezuelo) y Compay Segundo; la Cuba de Chico O’Farril y su Sun sun babae, la Cuba de La conga de los Havana Cuban Boys, la de Miguel Matamoros con su Mamá, yo quiero saber de dónde son los cantantes, la de Miguelito Valdés con su Babalú... Celia Cruz aportó su Cao Cao Maní Picao, que se convirtió en un éxito, y otro tema posterior, Burundanga, la llevó a Nueva York en abril de 1957 para recoger su primer disco de oro. Se había ganado ya varios de los apodos y títulos con que quisieron distinguirla: fue la Reina Rumba, la Guarachera de Oriente y, desde las primeras giras por México, Argentina, Venezuela o Colombia, la Guarachera de Cuba.
Era, en definitiva, la Cuba corrupta y bullanguera de los años cincuenta, sometida a la servil dictadura de Fulgencio Batista (1952-1958). El 1 de enero de 1959, el dictador se vio obligado a refugiarse en la República Dominicana ante el triunfo de la revolución liderada por Fidel Castro y el Che Guevara, y la orquesta tuvo que andar otros caminos. Aunque el mismo Fidel figuraba entre los admiradores de la cantante, Celia Cruz soportaba mal que le dijeran qué y dónde tenía que cantar. El 15 de julio de 1960, La Sonora Matancera en pleno consiguió el permiso para presentarse en México, y una vez allí, en parte impulsada por el grave deterioro de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, decidió no regresar.
Después de un año de aplausos en la capital azteca, Celia Cruz se establecía en Estados Unidos y sellaba su primer compromiso para actuar en el Palladium de Hollywood. Si bien declaró en aquellos días «he abandonado todo lo que más quería porque intuí enseguida que Fidel Castro quería implantar una dictadura comunista», su furibunda militancia anticastrista cristalizó después, a partir del 7 de abril de 1962, cuando supo de la muerte de su madre y no pudo entrar en la isla para asistir al entierro. Llegó a confesar incluso que estaba dispuesta a inmolarse haciendo estallar una bomba si con ello hacía desaparecer «al Comandante».
Tres meses después, el 14 de julio de 1962, Celia Cruz se casó con el primer trompetista de la orquesta, Pedro Knight, quien a partir de 1965, año en que ambos dejaron La Sonora Matancera, se convirtió en su representante. Celia Cruz inició su trayectoria como solista junto al percusionista Tito Puente, con el que grabó ocho álbumes. Los jóvenes hispanos de Nueva York la descubrieron en 1973 en el Carnegie Hall, cuando integraba el elenco de la «salsópera» Hommy, de Larry Harlow.
La Reina de la Salsa
Posteriormente participó en un legendario concierto grabado en vivo en el Yanquee Stadium con Fania All-Stars, un conjunto formado por líderes de grupos latinos (así llamados porque grababan para el sello Fania) que darían el impulso definitivo a un género musical que había venido gestándose en los últimos años: la salsa. La cantante cubana era ya una celebridad internacional cuando en 1974 grabó con el flautista dominicano Johnny Pacheco el disco Celia & Johnny, considerado el primer clásico del género.
Desde entonces, el éxito fue la constante de los centenares de conciertos coreados por un público entregado al grito de su Bemba colorá. Esa voz electrizante, su alegría contagiosa y el llamativo vestuario fueron pronto una bandera de identidad de los inmigrantes. Ella, a su vez, terminó por asumir el rol de estandarte del anticastrismo. Como tal, Celia Cruz quiso dejar su impronta también en el cine, y participó como actriz -ya lo había hecho varias veces como cantante- en Los reyes del mambo (1992) y Cuando salí de Cuba (1995), porque ambas películas reflejaban historias de los primeros exiliados cubanos, en parte cercanas a su propia biografía.
«¡Azúcar!» era su potente grito infeccioso, la contraseña de apertura y cierre de sus conciertos y la clave para hacerse entender en todo el mundo. Difícilmente alguien ha bailado más y ha hecho bailar más que esta cubana de sonrisa vivaz y persistente que conquistó adeptos de todas las latitudes a lo largo de más de cincuenta años de triunfante trayectoria. Cantante de guarachas, danzones, sones y rumbas en sus comienzos, Celia Cruz siempre estuvo abierta a nuevas experiencias que la llevaron a abordar otros ritmos y a unirse a proyectos en principio arriesgados para una artista consagrada.
De este modo, no solamente se erigió en la imagen distintiva de la salsa con orquestas como las de Tito Puente, Willie Colón, Ray Barretto o Johnny Pacheco, sino que también llegó a cantar incluso rock o tango, y a unir su poderosa voz a la de intérpretes tan dispares como el británico David Byrne, el rumbero gitano Azuquita, el grupo argentino Los Fabulosos Cadillacs, los españoles Jarabe de Palo y el rapero haitiano Wyclef Jean, además de improvisar duetos con sus amigas Lola Flores y Gloria Estefan, con damas del soul como las estadounidenses Dionne Warwick o Patti LaBelle, y con el rey de la canción ranchera, el mexicano Vicente Fernández.
Enfundada en sus fastuosos y extravagantes vestidos, tocada con pelucas imposibles y encaramada sobre esos zapatos únicos de alto tacón inexistente, Celia Cruz conservó hasta el último momento una vitalidad insólita. Feliz con su flamante Grammy al mejor álbum de salsa por La negra tiene tumbao (2001), en el verano de 2002 celebró el cuadragésimo aniversario de su boda con Pedro Knight con una fiesta que le organizó la cantante Lolita Flores en Madrid.
En noviembre, durante un concierto en el Hipódromo de las Américas de la capital mexicana, empezó a perder el control del habla. Al regresar a Estados Unidos se sometió a la extirpación de un tumor cerebral; desgraciadamente, la enfermedad no tenía remedio. Con el ruego expreso de que no se viera en ello una despedida, el 13 de marzo de 2003 apareció por última vez en público en el homenaje que la comunidad latina le tributó en el teatro Jackie Gleason de Miami. Por esos días, entre febrero y marzo, grabó un último disco que no llegaría a ver editado: Regalo del alma.
Se sentía optimista y con fuerzas, pero su dolencia pudo más que su portentosa energía: el 16 de julio de 2003 falleció en su casa en Fort Lee (Nueva Jersey), a los setenta y ocho años de edad. Miles de compatriotas desfilaron ante sus restos primero en Miami y luego en Nueva York, donde recibió sepultura. También los cubanos de la isla, pese a la prohibición oficial que había pesado sobre su música durante más de cuarenta años, lamentaron la desaparición de la más grande embajadora musical de Cuba. Pocos días después de su fallecimiento fue homenajeada por sus compañeros de profesión en la gala de entrega de los Grammy latinos.


